Inicio Actualidad ¿Qué Tecnología se Usa para Ignifugar un Material?

¿Qué Tecnología se Usa para Ignifugar un Material?

Materiales ignífugos

Ignifugar un material es el resultado de la aplicación de una técnica o tecnología concreta. Estas son las opciones más usadas para realizar tratamientos ignífugos a diversos materiales.

Los métodos de ignifugado

Cualquier material ignífugo se somete a alguno de los tres procesos siguientes para convertirse en un elemento ideal para salvar una vida.

El uso de aditivos inhibidores durante su fabricación

Lo habitual es que el ignifugado se lleve a cabo durante la propia confección del material. Esta técnica suele aplicarse al material textil y consiste en la adición de celulosa al textil para reforzar su resistencia al fuego.

De tratarse de telas que vayan a usarse en interiores, es habitual el uso de bórax y ácido bórico. Si el producto está diseñado para su uso al aire libre se suele sumergir en baños de resinas sintéticas, parafinas o caucho clorados. Se suele rematar con látex, una sustancia que evita la pérdida progresiva de los mencionados químicos por efecto del lavado o de la lluvia.

Los recubrimientos sobre el material ya fabricado o instalado

Se suele apostar por el acero y la madera completando esta labor con el uso de pinturas intumescentes de secado rápido para obtener el resultado previsto. Para convertir en ignífuga cualquier pared o muro se usa lana de roca o fibra de vidrio. Ambas se colocan entre la parte exterior y una de nueva creación logrando así una cámara que ralentiza la acción del fuego.

La reacción química

Se suele usar durante la fabricación de las fibras sintéticas y de los plásticos. La transformación molecular es su complemento natural para impedir que un material se inflame rápidamente a pesar de estar expuesto al fuego.

¿Cuáles son los materiales ignífugos más utilizados?

Son diversos y todos ellos tienen una indudable utilidad en diversos sectores. Se comentan en el siguiente listado:

  • Falsos techos ignífugos: Se construyen para proteger las instalaciones que transcurren por encima de su ubicación o el propio forjado.
  • Collarines intumescentes: Se usan en tuberías para sellar los pasos con parámetros horizontales y verticales.
  • Masillas: Cubre huecos de diverso tamaño que pudieran existir en cortafuegos o sectorizaciones.
  • Pintura: También conocida como pintura intumescente. Se le añade una sustancia ignífuga que al llegar a cierta temperatura, multiplica su tamaño, generando una capa protectora sobre el metal para poder controlar el fuego de forma más eficaz.
  • Morteros (refractario): Al combinarse el cemento tradicional con áridos como la chamota o el silicato de sodio se reduce su conductividad térmica y aumenta su capacidad para soportar altas temperaturas. El aislante combina varios conglomerantes como la cal, el yeso, la resina sintética o una mezcla de todos e incluye aditivos diversos. Entre ellos destacan la lana mineral, las perlas de EPS, la perlita expandida o la vermiculita exfoliada (procedente de la mica expandida y posteriormente exfoliada por el calor).
  • El amianto: Es un fibrocemento que se usa en el sector de la construcción. Ha de controlarse su estado y evitar su rotura ya que las fibras que lo componen pasan al aire provocando daños respiratorios.
  • El cemento: Es una barrera natural para el fuego dada su composición.
  • Los ladrillos refractarios: Contienen sílice y soportan hasta 1 700 grados.
  • La lana mineral: Su poder aislante se completa con su poder para frenar la acción destructiva del fuego.
  • Telas: para evitar la propagación de la llama durante un incendio. Con el fin de alargar el mayor tiempo posible la propagación del fuego para facilitar la llegada y los trabajos de los equipos de extinción del fuego.

¿Cómo se consigue ignifugar los tejidos, la madera y vidrio?

Son dos de las opciones que están más al alcance del usuario final. Se describen las técnicas aplicadas en los siguientes apartados.

Tejidos ignífugos

Los que son ignífugos por inmersión se debe al efecto de los baños en un material ignifugante. Su eficacia desaparece tras 20 lavados. De tratarse de tejidos ignífugos por hilados FR o fibras se consigue tras añadirle bromo o cloro a los monómeros de la fibra.

La laminación adhesiva consiste en pegar una lámina de otro ignífugo al tejido. La espumación se usa en la tapicería para cubrir el tejido, gracias a un cilindro o rasqueta, de un material con poder ignífugo.

Madera ignífuga

Hay diversas alternativas. La primera es usar un barniz ignífugo que aumente su resistencia a temperaturas medias. La pintura intumescente solo tiene un componente disuelto en disolvente o agua. Al igual que el caso anterior, no soporta temperaturas demasiado altas.

La lana de roca se aplica tras forrarla con una malla de metal. Así se consigue aumentar el aislamiento térmico en los cerramientos de madera. La vermiculita o perlita también se aplica tras forrarla correctamente. Es eficaz en muros, vigas y techos.

Metal ignífugo

Una estructura metálica también puede ignifugarse para evitar que el fuego la deforme provocando su colapso. Suelen usarse distintas alternativas como:

  • Un mortero ignífugo a base de cemento blanco y lana de roca.
  • Un mortero ignífugo a base de yeso y vermiculita.
  • Pinturas intumescentes.
  • Paneles ignífugos de pladur o de fibrosilicatos.

Vidrio ignífugo

Hay distintos tipos. El monolítico de borosilicato soporta hasta 300 grados. El monolítico de cesio potásico multiplica por 12 la resistencia al calor de un vidrio estándar. El que incluye cable se consigue calentando vidrio común hasta que sea maleable. En el centro se coloca una malla de alambre aumentando así su resistencia ante la fractura que pudiera provocar el calor. El laminado puede ser:

  • PVB. Se lamina por dentro y por fuera para mejorar la protección frente al fuego.
  • Intercalado ignífugo. Una lámina intermedia de 2 mm de grosor se expande por la acción del calor formando una capa de textura gomosa y opaca.
  • Aislado. Consta de dos piezas que se sellan con tiras especiales. El calor provoca que la tira central se endurezca formando una placa aislante de enorme resistencia que impide la entrada de las llamas durante más tiempo.

La importancia de la ignifugación

Se ha comprobado que los diversos procesos a llevar a cabo contribuyen a poder usar materiales más seguros que eviten una tragedia. La ignifugación es un proceso tan necesario como imprescindible para ganar en tranquilidad.

Las técnicas para ignifugar siguen beneficiándose de los avances tecnológicos logrando así mejorar la seguridad y la fiabilidad de los materiales correspondientes. Sirva la información arriba expuesta para confirmar su indudable eficacia y su adaptabilidad a todo tipo de necesidades específicas.